SEPTEMBER 20, 2023

La adopción

En Cristo se es nueva criatura 2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

La adopción divina generó algo nuevo en todo lo que existía. Toda la Creación fue hecha nueva.

El concepto generar, implícito aquí, tiene el sentido de adopción.

En la adopción somos hijos de Dios

1ª Juan 3:1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a el. 3:2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es.

No solamente somos llamados, sino que somos efectivamente hijos de Dios. De aquí, en la Biblia, la palabra adopción va mucho más allá del concepto que se tiene hoy socialmente.

El concepto de adopción implica el de engendrar, ya que Dios nos “hizo” hijos de El. El concepto bíblico de “ser hijo” significa ser “igual a”, por lo que seremos semejantes a Dios. Así, cuando nos manifestemos en lo que hemos de ser y Dios diga: “tu eres mi hijo”, estará diciendo: “tu y Yo somos uno”.

Es importante que nosotros entendamos que estamos siendo llamados a ser iguales a Cristo y a tener los mismos derechos de Cristo.

La connotación profunda que nos revela el Espíritu Santo en este texto es mostrarnos como Dios piensa, concibe y actúa.

En el Evangelio de JUAN encontramos este mismo mensaje en el deseo y petición de Jesucristo a Su Padre, encargando a El Sus apóstoles.

Juan 17:20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 17:21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste

En estos versículos debemos destacar que Jesús le pide al Padre que aquellos que están con El sean como “Nosotros”, exactamente igual en todo.

Cuando Jesús dice que El y el Padre son Uno, está mostrando que son la misma cosa, pero sabemos que el Padre es una persona, como también Jesucristo es otra identidad personal.

Esta figura es la que debemos mantener presente en nuestra relación con Cristo y con el Padre.

Captar el sentido de esta petición de Jesucristo nos permite saber, que manteniendo nuestras identidades personales, Dios quiere que seamos una sola cosa con Cristo y como tal, lo seremos con Dios Padre.

Como Cristo ya hizo todo para nosotros, nuestra identidad está definida en Cristo, sin dejar de ser una identidad personal. Si perdiera mi identidad y desapareciera, ¿a quién vendría a salvar Cristo?

La persona sigue existiendo, pero su identidad está definida en su totalidad por quien es Cristo en ella.

Es por esta razón que se llega a ser uno con El y recibiendo el espíritu de adopción podemos exclamar, al igual que Cristo, Abba, Padre.